Un día de barbacoa entre amigos comentamos la idea de alquilar un huerto urbano, y encontramos en Jordi y Mari la pareja ideal para ello, ya que desde el primer segundo se les iluminaron los ojos al oír nuestra propuesta. Ese día hablamos de metros cuadrados, horarios, precios y fantaseamos con futuras cosechas.
Fue un sábado de abril cuando junto a Jordi nos fuimos a ver a la gente de www.huertosdeocio.com y salimos con un contrato firmado de una parcela de 50m2 en Soberano de Dalt (Gavà).
Los siguientes miércoles tarde y sábados fueron un maltrato físico a nuestro cuerpo poco habituado a la huerta: quitar hierbas, retirar piedras, viaje de carretilla, más hierbas, más piedras, más carretilla,... abonar con estiércol de caballo, pasada de motocultor, diseño de bancales, montaje del riego por goteo y al fin! ya podíamos empezar a plantar.
Los siguientes días y hasta la fecha de hoy han sido un ir y venir a plantar, regar, y volver a plantar.
En nuestra poca experiencia hemos aprendido cuanto se puede pagar por un plantel o por otro y donde comprarlo. También hemos tenido colaboraciones desinteresadas del amigo Joan y sus tomateras (que prometen mucho) y de Sergio, con sus semillas de tomate turco vía correo postal con sorpresa incluida.
Paralelamente vamos sembrando en el pequeño balcón de casa semillas de temporada que hemos ido adquiriendo, pero esto daría para hacer otra entrada.
En definitiva, animo a todo el mundo que pueda permitirse perder un par de horas a la semana en tener su propio huerto, ganará calidad de vida, os lo garantizo.
En nuestra poca experiencia hemos aprendido cuanto se puede pagar por un plantel o por otro y donde comprarlo. También hemos tenido colaboraciones desinteresadas del amigo Joan y sus tomateras (que prometen mucho) y de Sergio, con sus semillas de tomate turco vía correo postal con sorpresa incluida.
Paralelamente vamos sembrando en el pequeño balcón de casa semillas de temporada que hemos ido adquiriendo, pero esto daría para hacer otra entrada.
En definitiva, animo a todo el mundo que pueda permitirse perder un par de horas a la semana en tener su propio huerto, ganará calidad de vida, os lo garantizo.



